lunes, octubre 19, 2009

MADRE

De alguna manera algo intrincada, tal vez por ser varón y mi condición de humano indica que debo si o si haber nacido de madre humana, convirtiéndome esto a su vez en hijo, comienzo a descubrir la intensidad del des-balanceo centrífugo, pero justo equilibrio en sumatoria, que representa la relación con una madre.
Con distintos esfuerzos, ellas nos dan a luz, a nosotros, sus nuevos y jóvenes galanes, en cierto modo incuestionables y hermosos en un sentido que en la mayoría de los casos, solo ellas pueden ver. Es cuando nosotros les juramos un amor eterno en modo de devolución de ese romance, único cariño realmente puro e incondicional, a modo de agradecimiento por la vida otorgada, suerte de exilio uterino justificado por la naturaleza. Lo expresamos de distintas maneras, creo en mi caso, recordar siempre alguna fotografía revelada en papel mate, donde mi madre pone mis graciosos cachetes de bebé, contra su joven rostro, y obtiene a cambio, la más sincera sonrisa, seguramente una sonrisa que jamás volveré a tener, ya que solo en aquel momento, ellas logran en nosotros una felicidad plena, y el resto de nuestras vidas, apostamos a medios, cuartos, o incluso, en algunos casos menos afortunados, tan solo a color o pares y nones.
Pero ese amor parece tener una fecha de vencimiento, irónicamente casi universal, más conocida como adolescencia, período en el cual, no solo el amor parece decrecer, sino que aparece una suerte de odio como herramienta de maduración del ser humano. Inexplicable conducta si la madre intenta recordar los viejos tiempos viendo la foto de la sonrisa.
Cuando por fin esta etapa desaparece, y la madre puede ver orgullosa a su galán ya maduro, con proyectos, ambiciones, es tiempo de saber que ha de abandonar el nido (como parte de ese proyecto), y aquí es donde tal vez, en resumen, la vida de la madre parezca la mayor de las injusticias. Un hijo con el mayor de los amores, un joven con el más cruel de los odios, y un amigo que tan solo parece alejarse. No solo eso, sino que es también el momento en donde el hijo, comienza a estar preparado para encontrar a la mujer en la cual depositará un nuevo e inusual amor, que en el mejor de los casos, será único y especial. Los antagonismos entre este nuevo personaje en la vida del hijo, y la madre, aparecen desde la primera hora, y son casi una representación implícitamente aceptada socialmente, resultado de la diametralmente opuesta morfología de las relaciones. En particular, el hijo comienza a amar a su madre inmediatamente después del exilio inicial, cuando la madre ya le ha dado la vida, ese gran regalo. Sin embargo, comienza a amar a su mujer, tiempo antes de cualquier beneficio. Claro está, el amor como causa o como consecuencia, opuestos por dos radios proporcionales a la distancia entre los modelos de exportación e importación que imponen las industrias uterinas.
Tal vez es porque la madre sabe, o cree saber internamente que esto ocurrirá algún día, que enseña a su hijo varón a amar tan intensamente, creyendo que deberá acostumbrarse al excedente de un amor. La madre enseña al hijo a amar sin merma, ya que es el único ente capaz de recibir el 100% de un amor tan intenso.
Finalmente, empiezo a creer que los nietos son una suerte de revancha que la vida le da a la abuela respecto de su nuera. Ellos, algún día le harán a su madre, lo que su padre a su abuela, una suerte de equilibrio generacional un tanto horrendo, pero sin el cual no habría humanidad. Una especie de nuevo balance en este círculo que gira sobre su centro también llamado vida.

sábado, octubre 03, 2009

CAMPO ROSA

Pienso (un poco) al mundo como un campo de rosas, personas que florecen y se marchitan viendo pasar los días. De un perfume particular y una simetría un tanto escalofriante. Rosas zurdas y diestras pero completamente disléxicas. Rosas tan incoherentes como sus espinas. Rosas que entonan un canto monótono, completamente carente de ideas e idealismo. Rosas aburridas, planas y sin memoria. Rosas sin confianza ni esperanzas, con miedo de pensar, vivir, distinguirse, o al menos esforzarse. Horribles rosas. No caminan en equipo, no lo hacen en grupo. Todas las rosas existen porque delante de ellas existe otra rosa, y ninguna si quiera se pregunta cuál fue la primera. Ninguna si quiera se pregunta para qué. No conocen el Sol, no creen en la tierra, nunca escucharon del agua. Piensan realmente que un diamante de rosas con centro en el individuo es fuerza vital suficiente. Rosas que consumen todo el aire de su desconocida burbuja. Creen en algunos Dioses demasiado pequeños, demasiado ocupados, demasiado mortales. Pequeñas rosas que florecen. Infinitos campos marchitos, repletos de horribles rosas.

miércoles, septiembre 23, 2009

AIRE

Escuchábamos reggae y atardecíamos los dos rodeados de ese olor verde, y parecíamos felices.
Y bebíamos cayendo las noches y bailábamos en una habitación fría, oscura y en silencio.
Y establecíamos normas y le dábamos forma de futuro al aire que era lo único que teníamos.
Y nos íbamos a descansar a lo de algún vecino con pileta sin olas.
Y se nublaba más temprano de lo que recuerdo.
Y festejábamos juntos lo que jamás compartiríamos.
Y volvíamos distintos creyéndonos parte del aire con forma de futuro, siendo nada más que aire. Y olíamos aire, y sentíamos aire, y mirábamos aire, y escuchábamos aire.
E Hiciste amistad con mi ingenuo intelecto, que te amaba como un perro a su amo, y también con con mi violento inconsciente que todo lo golpeaba.
Y me diste calor y me diste asco. Y me diste ganas y vacío.
Y yo que quería una muer entera y me conformé con una puta con tarifa plana.
Y te fuiste un día como un premio perdido.
Y me quedé sin haberte echado.

sábado, septiembre 19, 2009

UNA VENTANA

Entre todas las ventanas de tiempo de las que se conforma su vida, existe una, de días y noches incontadas, repleta de un negativismo tan gráfico que se plasma cuando lo encuentra recostado en una pared del lado de la sombra blanca que escapa el alcance del farol de una calle perdida en un horizonte a pocas cuadras. Una ventana de represión química que lo enajena, nadie-sabe-cuanto, y de la que cada vez menos lo conforma. Mientras se vela el royo de fotografías tomados a través de la ventana, un par de recuerdos blanco y negro permanecen en su memoria, pero se vuelven rápidamente incomprensibles ante la falta de contexto. Voces que se ahogan, luces que se pierden tras alguna curva, y tan solo un vidrio que lo separa de una ruta recta e infinita desde esa perspectiva. Ni en cuclillas ni de rodillas, mira para bajo, mientras a su lado, alguien asesina al cielo.

jueves, septiembre 10, 2009

Del sol, la luna y las botellas

Abrió la puerta de la cocina al dia siguiente, algo dormido, como tropezandose y el aroma del vino tinto intentó despertarlo con una especie de golpe desganado y mal servido sobre la nariz y parte del cuello. Las copas en la mesada casi fria, posaban dentro de un triángulo de sol, como queriéndo broncearse por fuera. A su lado la botella ya cadaver de una noche mafiosa que no quiso testigo de aquella tranquila guerra ni la subsiguiente dulce paz. Ella en otro cuarto, con el pelo sobre su rostro, dormía con las manos bajo la almohada mientras sus mejillas soportaban todo el peso de un cuerpo varíos días en vela. Su respiración no llegaba a ser ronquido pero definitivamente vencía cualquier suspiro oido por aquellas sábanas alguna vez. El miró por la ventana, tomando aire y llevandose ambas manos al rostro, estirando alguna lágrima reseca e involuntaria recostada en una nariz pirámide cuya cúspide se enterraba en una frente cada vez más preocupada por aquella manía de no pensar en un futuro más lejano que el dictado por el sol y acatado por la luna. Ella despertó y su mano acariciaba el otro extremo de una cama vacía. Se despertó sobresaltada. El bebió de a cortos sorbos el vino estancado en el fondo de las copas. Ella se puso de pié, el las llevo a la sombra para que no enfermaran, ella salió del cuarto, el dejó la cocina. Casi chocan en el living y aún borrachos estallaron en una carcajada cómplice, parte de un pacto que nadie más comprendería jamás.-

domingo, septiembre 06, 2009

CONTROL

Ese control huérfano de mano humana que se apodere de el, posado en las lejanías pareciendo normal pero siendo enorme. Pareciendo pequeño cuando normal. Control incontrolable y controlador, que tienta enferma y ahoga, que mata o que duerme sin pre-aviso y por tiempo indeterminado. Control que se auto-controla pero sigue jugando a existir y des-creerse vivo para hacer su parte de la historia. Se aleja y se acerca pasando de normal a pequeño y de pequeño a normal, como un latido, como una pulsación que quiere recordar a alguien que aún sigue ahí, dispuesto a morir, llevándose el orden y dejándole en profunda confusión tendido mirando sus manos tan fuertes e impotentes como quiso hacerle creer. Como realmente era.

jueves, mayo 08, 2008

ANALGESICOS

Vivía rodeado de verde y verdad. Soñaba todas las noches con golosinas y alguna que otra felicidad vivida. Se regocijaba con los buenos recuerdos y pocas veces atravesaba amarguras.

Pero tiempo más tarde los monjes de un viejo pueblo lo vieron cortado por el mismo, comiéndose sus propias tripas para no sentir el verdadero dolor.

domingo, mayo 04, 2008

DE DESAPARECER

Cuando queres hacer un bien, uno general, un buen bien, pero quienes más se acercan más daño reciben, queres desaparecer. Y si somos nuestra misión, y esta se pierde a ese nivel, ¿Somos? Y sino, ¿nos hemos ganado ya la muerte? ¿Podemos desaparecer sin pecar de suicidio? ¿Quién me avisará cuando mis misiones terrenales se hayan cumplido o el plazo haya expirado?

Cuando se confundan los "hasta pronto" con los "hasta siempre" todo por fin habrá acabado y nuestra imagen se hará cada vez más transparente hasta ser parte del fondo donde nos proyectemos. Nuestras fuerzas cesarán por siempre sus acciones en el mundo terrenal y caeremos en el aplauso o en el común olvido. Desapareceremos para todos, y quienes nos recuerden, desaparecerán poco a poco, perdiéndonos todos en un apestoso éter y convirtiéndonos en un fango celestial que forma el límite de los cielos nocturnos mucho más lejos que cualquier luz que conozca el día.

viernes, abril 04, 2008

DE LA CONFIANZA

Que es como una copa de un delicado cristal, ya lo sabemos. Se rompe, y ni los mejores artesanos pueden arreglarla. Pueden intentarlo, pueden esforzarse y dejarla casi como nueva. Pero es la misma copa la que sabe que estuvo rota.

Por otro lado, la química explica que las transformaciones de ciertos materiales puede tardar mucho tiempo. El cristal, puede reducirse y reciclarse para formar una nueva copa. Esta nueva copa, nunca sabrá que la anterior estuvo rota, pero no se trata de la misma copa.

Los seres humanos pueden cambiar con mayor velocidad que el cristal, aunque no siempre están dispuestos a hacerlo.

La percepción es una herramienta curiosa, y a la vez, un arma de doble filo. Supongamos que pudiéramos oír los pensamientos de las personas. Nada podría ocultársenos. Pero al hacerlo, nosotros perderíamos ciertas cualidades que tienen los seres humanos. Ser perceptivo es algo similar, solo que uno no tiene las pruebas necesarias para una confrontación, y esto conduce a conseguirlas, porque claro está, perseguimos la verdad por nuestra misma naturaleza. Aquí comienza el concepto de trust but verify (doveryai, no proveryai). Este concepto implica de alguna manera, realizar las averiguaciones necesarias para poder comparar la confianza contra los hechos. ¿Polémico? Sin dudas. Están quienes pueden decir "Si hay confianza, no hay necesidad de averiguar nada. Es creer ciegamente, como una cuestión de fe". Esto es cierto desde muchos puntos de vista. Si nada había oculto, verificar fue una pérdida de tiempo. Si algo se ocultaba, el problema fue confiar.

La gran pregunta es ¿Se puede volver a confiar si algo fue oculto? Y ¿Cuántas veces se puede volver a confiar verdaderamente?

Luego, se pueden presentar un sin número de escenarios en donde una confianza defraudada puede producir diferentes sensaciones. Tristeza, dolor, bronca, odio, recelo, o simplemente más desconfianza. Locos y nuevos verify cada vez más frecuentes.

A veces tal vez sea preferible no confiar. A veces, no devolver una confianza robada.

sábado, marzo 01, 2008

AGONÍA

De algunos pensamientos que nacieron hace unos tiempos me acuerdo hoy. El resplandor de la idea madre dando a luz, luces que se perdían en los bosques violetas, atraídos por los árboles enanos y mutilados de dedos por el otoño.

Los bosques supieron ser verdes alguna vez, y nuestra vista aérea nos hizo creer que están muriendo. Las ideas son blancas, pero no de cualquier color blanco. El color blanco idea y el verde bosque se mezclan y dan violeta. Un bosque verde está vivo. Uno violeta se volvió sabio. El frío no los mata, solo los duerme, violetas o verdes. Los hace creativos. Los abre a las ideas. Todo bosque dormido que haya sido verde, podrá ser violeta. Todo bosque dormido que haya sido violeta, despertará para crear. Los bosques no son humanos, y sus mutilaciones naturales son simplemente su forma de sobrevivir tantos años. Los bosques tienen memoria. Las primeras ideas se encuentran en los bosques más violetas. Los más verdes guardarán nuevas ideas. Pero es el hombre quien le habla al bosque, y cuando no lo hace, lo deja verde. El verde bosque y la ausencia de color blanco idea da púrpura. Agonizan los bosques púrpuras. Al pasar frente a uno, es nuestro deber parir ideas.

sábado, febrero 02, 2008

EL REGALO

Siempre bromeaba, y creo que lo seguiré haciendo, con nuestro próximo salto evolutivo. Si bien se que es poco probable, creo necesario que el ser humano pueda desarrollar una suerte de párpados para oídos. Al fin y al cabo, no tanta gente duerme con los ojos abiertos, y nadie cierra los oídos cuando se va a acostar. Además, cuando no queremos ver, simplemente cerramos los ojos, y ¿cuántas veces no queremos escuchar?
Pero existe esa pequeña posibilidad de que el universo no se encuentre equilibrado en este momento para darnos este regalo darwineano. Y comienzo a creer que el motivo es simple. Hoy en día no escuchamos ni la mitad de los sonidos que deberíamos. Cuando la oportunidad llama a la puerta, cuando la revolución se avecina, cuando un ser querido nos necesita. Entonces, seríamos tan peligrosos con este regalo, como con los autos voladores que todas las películas nos prometieron para estas épocas. Primero deberíamos aprender a escuchar, a encender este sentido, a manejarlo, a controlarlo, y recién ahí tendríamos el derecho a apagarlo cuando a conciencia, lo consideremos necesario. Nos mantendremos victimas de este universo desequilibrado por sabe quien cuanto tiempo. ¿Nos mantendremos?

Este es un pequeño regalo de mi parte, para mi regalo de parte de un universo que intenta desesperadamente encontrar el equilibrio, y que poco a poco, lo está consiguiendo. Mi deseo de lograr ser parte de su universo en equilibrio. Mis ganas de volver a leer entre líneas, de llenar los espacios que debo llenar, de poder observar a su lado, los espacios que están vacíos, y vacíos deberán quedar, de tapar sus oídos si es realmente necesario, y de acompañar cuando sea el momento de volver a escuchar. Estas líneas con complejo de reflexión son dedicadas e inspiradas.

sábado, enero 26, 2008

¿CUANTO MÁS?

A veces deberíamos darnos el gusto de patear todas las metáforas que nos grabaron con fuego al momento de iniciar la vida.

Esas pequeñas complicidades de frases que de otra forma serían intentendibles. Encontrar lo que no buscamos, los finales absurdamente felices, nuestro anhelo de ser felices. La verdad es que no sabemos para qué estamos aquí. Si es que es una transición, si no hay nada después. Está tan equivocado el que cree en una u otra verdad, así como el que descree de una u otra mentira. También el que fue convencido por la frase anterior y el que no lo hizo. En este caso, estamos todos equivocados. Pero si todos estamos equivocados, en algún lado debe existir la razón, ya que de otra forma ¿Cómo podríamos entender el concepto de error? Y allí es cuando caemos en la trampa que da inicio al ciclo de las metáforas. Si en algún lado está la razón, hay que buscarla. Este imperativo es la primer metáfora. Casi me atrevería a decir, que se guarda en los genes de todos los humanos. Obviamente, esta da lugar a nuevas pseudos-verdades o pseudo-mentiras. ¿Cómo debemos recorrer el largo camino a la razón? Siendo felices, o intentando serlo. Encontremos la felicidad sería nuestro nuevo slogan. Consigamos una vocación, desarrollémosla, utilicémosla como medio de vida. Encontremos buenos amigos, compartamos buenos momentos, sociabilicemos, compartamos malos momentos, apoyémonos. No nos juntemos con quienes no nos conviene, dime con quién andas y te diré quién eres. Consigamos una pareja que sea todo lo que nuestro entorno ha soñado. Que sepa conversar, ya que con los años la belleza exterior se extingue y las charlas son apreciadas al envejecer. Sembremos familia, cosechemos hijos, y hagámoslo ante los ojos de Dios y del estado, ya que de otra forma, no sabrían si vamos por el buen camino. Eduquemos la cosecha, inculquémosle buenos valores, y buenas metáforas. Que se dediquen a buscar la razón, ya que de otra forma, correríamos el riesgo de llegar a mitad de camino y que nadie lo continúe. Apelemos a la ciencia, al espiritualismo, creamos que no somos perfectos hasta no encontrar lo que buscamos. Aceptemos encontrar lo que no buscamos. Todas las cartas que recojamos en el camino, podrían hacer que ganemos el juego. Seamos un nuevo eslabón en esta cadena que ata el centro de la tierra con el centro del sol, y que con un gran impulso nos hace rotar, y nos hace ver amaneceres y anocheceres, día tras día hasta lo inevitable. No acortemos nuestra vida, sola decidirá extinguirse cuando sea el momento. Aceptemos las llamadas del destino, que escribimos día a día, condicionados por un entorno tan amplio que me atrevo a decir, las telecomunicaciones existieron desde el día cero. Ocultemos nuestros malos sentimientos si es necesario para cumplir la causa. Vivamos con cautela. Rechacemos la tentación porque esta vida es finita y soportamos que sea incómoda, pero la que viene es eterna y no querremos pasarla en el averno. No enloquezcamos, cuando todo parezca perdido, esta misma máquina nos levantará en los brazos de una nueva metáfora.

miércoles, octubre 17, 2007

UN NUEVO AÑO

Llega un poco más tarde, pero acorde a todo lo que va ocurriendo. Este blog, que inició como descarga, lugar de vuelco, espacio abierto, y que se convirtió en esto que hoy leo y escribo, tiene 4 años de vida. Estos últimos posts, son raros, no solo por su contenido, sino también por como se fueron dando las cosas. Recuerdo el 16 de octubre de aquel 2003 como si hubiera pasado ayer. Hay imágenes que no se pueden borrar. Una mañana medio gris, en una oficina a la que hace tanto tiempo no voy, una casa de familia, un hombre iniciando un camino largo, pero elegido de alguna manera.
Hoy, dos oficinas más adelante, tantas cosas han cambiado, una casa propia, y una libertad continua que va mutando. Nada más.

miércoles, octubre 10, 2007

PERDONES INSUFICIENTES

"No olvidé, será por eso que aunque yo rezo no creo en el perdón..."

De los seres humanos hablé bastante y suficiente tal vez, aunque siempre queda un poco por agregar. En el grupo del que hablé bastante y suficiente tal vez, aunque siempre queda un poco por agregar, siempre me incluí, al momento de hablar bastante y tal vez suficiente, aunque no siempre al momento de vivir. Era un Dios ególatra. Soy un humano egoísta. El tiempo es como una hormiga, que a veces de pequeña y lenta (a los ojos de un ser más grande) avanza imperceptiblemente hasta que llega a un destino. El tiempo de repente se posa sobre una fecha, y en ese momento, nos damos cuenta que hemos crecido, o envejecido, dependiendo de lo que se haya hecho.
Un gran cambio, o gran cantidad de pequeños cambios. Gran cantidad de grandes cambios, y un solo alma que los absorba. ¿Necesito más almas?
La realidad se nos presenta como un único escenario ya procesado, aunque ante distintos ojos, existen distintas realidades. ¿Qué tan capaz soy de ver las realidades de los demás? A veces las palabras sobran, a veces faltan, y a veces simplemente son inútiles. Porque las ideas y los conceptos son continuos e infinitos, y las palabras y los lenguajes son discretos y finitos. Pero no importa cuanto uno intente, no importa cuanto camine, no importa que haya pasado, nunca es suficiente si un objetivo no fue cumplido. Y tal vez de eso se trate esta gran contradicción. ¿Cuál era el objetivo? ¿Qué todo saliera como esperaba o saber como salía? ¿Era todo realidad o esa armonía creada por la distancia y las ganas que esta genera? Pero hasta allí hay un cobarde escape. El de entender que nadie sabe como pueden resultar las cosas. El comprender que las inversiones son compartidas muchas veces, y que las pérdidas son absorbidas por los socios. Que el horrible lenguaje no me permite dirigirme o indirigirme correctamente. Pero las nuevas contradicciones. Esas son realmente atroces. Un ser humano se compone, por simplificar las cosas, de defectos y virtudes. La ponderación sobre cada cualidad, depende de nuestros valores. La honestidad, el respeto, la justicia, la bondad. El vacío, la aceptación, la esperanza, y una horrible forma de mirar hacia el costado cuando la imagen está al frente, y de mirar al frente cuando la imagen está al costado. Sean cuales sean, nadie tiene derecho a juzgar, nadie tiene el poder, ni debería tenerlo, para cambiar a las personas. Pero este sujeto, “nadie”, se somete a la misma composición de defectos y virtudes. A veces hay cosas irreversibles, a veces simplemente no se quieren revertir. Pero a veces hay un punto en el medio en donde uno entiende que se equivoca en aspectos aparentemente secundarios, pero realmente importantes. Y luego, la necesidad de afrontar estos errores, y pedir disculpas. Pero disculpas ¿Por qué? ¿Por qué las cosas no se dieran como se esperaban? Sería absurdo, porque sería asumir la responsabilidad del control del futuro, y eso, cuesta entenderlo, es imposible. Intermedios como ¿No hacer todo lo que está a nuestro alcance para que las cosas se den más cerca de lo esperado? Depende del cristal, tal vez eso fue hecho.
¿Y los límites? ¿Hasta donde llega un ser humano? ¿Hasta donde llego yo? Cruzado ese límite, son interminables los perdones que se pueden pedir, pero también insuficientes. Hasta aquí, una actitud. Pido perdón, pero eso solo no sirve. En su momento, intentaré reparar lo reparable. Intentaré explicar lo que hoy es inexplicable. Intentaré expresar mi verdad ante quienes quieran oírla. Hasta ese entonces, estarán los pacientes, y los que se harten de mí de una buena vez. Los que me acepten como humano, y a los que mi imagen de No Dios, les repugne. Los que entiendan sin explicar, los que necesiten explicación, y los que no quieran explicación.

Sin duda alguna, me cuesta. Pero me gustaría poder secar las lágrimas de tus ojos. Me gustaría apoyarte en tus proyectos. Me gustaría ayudarte con las piedras. Me gustaría verte feliz. Me gustaría enterarme un día, que tus sueños se convierten en realidad, que tus nostalgias valieron la pena. Que tus heridas han sanado. Que ya no soy nada más que parte del pasado, y tal vez de un distinto presente. Me gustaría saber que existe en nuestra memoria ese lugar en donde siempre nos vamos a encontrar.
Realmente no quiero acabar un mundo. Pero alguna vez quise iniciar uno y no lo logré. Otros mundos existen, y en cada uno de ellos miles de personas nos rodean. Miles de personas nos quieren. Aunque parezca ridículo, soy parte de los que te quieren. Pero hoy no puedo acompañarte en este dolor. Duele no poder acompañarte en este dolor. Pero todo pasa, y cuando pasa, el sol vuelve a brillar. No dudo de las personas que conozco. No dudo de vos. Vas a poder. De hecho, cambio el tiempo. Vos podés. Y yo prometo que cuando pueda, todo lo que esté a mi alcance para todo esto que dije, me gustaría hacerlo. Cuando entienda, explicaré. Cuando no duela, estaré.

Perdones insuficientes, pero perdones al fin. Es todo lo que tengo hoy.

martes, agosto 28, 2007

LAS POSES

"...I've got electric light.
And I've got second sight.
And amazing powers of observation..."


Y entonces entras en pose. Sos un ser que vuela por sobre una ciudad, un país o incluso un planeta. Miras lugares donde comer, alguna rama donde descansar, pero sobretodo observas. Porque de eso se trata. Y allí aparece la gente, con sus bondades y sus miserias, virtudes y defectos. Y los aceptamos, solo cuando los entendemos. Pero luego no hay que olvidarse de que tan solo observamos desde una pose, y no estamos exentos de ser parte del grupo observado. No parece estar tan mal ahora tomar una pose. El problema es cuando en pose se vive, y nunca se puede salir de ello. Se amalgama tanto la personalidad y el personaje, que de pronto hasta uno se acostumbra a posar, lo forzado deja de parecerlo, y allí, frente a nuestros propios ojos, nuestro amigo, conocido, o en casos extremos, simple persona, pasa por desconocida. Luego, somos humoristas, profesionales, doctores, mentirosos, escritores. Solo poses. Si despojáramos a la realidad observable, de nuestras poses…

sábado, agosto 11, 2007

LA HOJA EN BLANCO

Como esos dibujantes que enseñan a dibujar mediante una animación basada en sus propios dibujos, ellos muestran el lápiz, pasando sobre una hoja también dibujada, y muestran cuadro por cuadro, como deben de armar las figuras.

La hoja en blanco representa nuestra herramienta o nuestra oportunidad.

Si tenemos una historia que contar, necesitamos rápidamente anotarla, como idea al menos, para luego ir esculpiendo si es necesario, y agregando o quitando partes, y culminar nuestra obra. Hasta aquí, un simple elemento. Pero la hoja en blanco no juega el mismo rol cuando ninguna historia hay para contar, pero desea algo ser contado. Por ejemplo, había una vez una historia que deseaba ser contada. La idea se apoderó del escritor, que ávido en reflejos, notó que estaba poseído. Inentendiblemente, comenzó a sentir algo extraño. Buscaba la explicación, pero no lograba descifrar lo que ocurría. De repente notó que tenía ganas de escribir, pero no sabía acerca de que. Agarró rápidamente la hoja en blanco, y como en una suerte de exorcismo, vomitó sus ideas sobre ella.

Claro está, la hoja en blanco era la oportunidad, no que el escritor sino la idea, estaba buscando. Porque en ciertas ocasiones, las ideas tienen algo en común con los humanos. El instinto de supervivencia. Una idea, sabe que si vaga errante por el mundo, sin apoderarse de nadie, muere velozmente y nadie es siquiera conciente de su corta existencia. Pero al aterrizar, al encontrar a su víctima, se genera esa innecesaria necesidad de darse vida. Un auto-embarazo, y un inmediato nacimiento. La idea una vez que nace, es imperecedera. Vivirá por siempre. Su víctima, es recompensada. Algo de ella, nunca morirá.

lunes, julio 23, 2007

De la justicia (alguna parte, primera si hubiera más).

Dejar pasar un pequeño tiempo del momento en que nos damos cuenta de algo, es el gran secreto para un análisis lúcido, si esto es lo que intento hacer, y si así fuera, si lo lograra.

Factores que nos muestran cuán complicada es una situación, algo así como índices cualitativos, hay infinitos. Pero me sorprendía el otro día de mi gran hallazgo, algo que cualquiera de quienes leen podría entender como trivial, o incluso básico. Cuando el accidente y el atentado se rozan, evidentemente hay un sistema que está fallando. A esto llamamos justicia. Un sistema complejo, lleno de huecos, que se intentan emparchar diariamente, con cada sentencia incorrecta, con cada falta de sentencia, o con la mera manera nefasta en la que se llevan a cabo las investigaciones.

Supongamos que un individuo sale a la calle armado con un cuchillo, o un arma de fuego. Tiene en su cabeza asesinar a otro individuo. Llega al objetivo, le apunta, dispara. Tal vez diez, veinte o noventa años borrados en un instante. Toda una vida, ya que para nuestra situación, obviamente hemos llegado a la muerte. El sistema todo lo cataloga. Homicidio Doloso, significa que se ha cometido un asesinato. La víctima, un ser humano. Hubo intención.

Una persona sale de su casa conduciendo su automóvil. Los frenos no funcionan del todo bien, al llegar a la ochava, una persona. Impacto. Muerte. Homicidio culposo, producto de la impericia (exceso de velocidad sería negligencia, aunque las diferencias parecen ser banales para este gran sistema). Hubo un asesinato. El objetivo se dio estocásticamente. Hubo culpa. Pero no hubo intención.

La sentencia se corresponde con una condena. Claramente, para la justicia el Dolo es un gran agravante de la situación, aunque increíblemente, por más sencillo que parezca, esta figura es increíblemente difícil de demostrar. Se alega emoción violenta, tan solo basta con descargar un cargador entero sobre un cuerpo, e incluso gatillar un par de veces luego de quedarse sin balas.

Pero luego, las cosas comienzan a complicarse. Una persona cierra con candado una salida de emergencias, otras tantas van al lugar acompañadas con niños y bebes (los cuales se quedan en una guardería improvisada), el dueño del lugar, permite el ingreso de cuatro veces la capacidad habilitada. Una banda medianamente popular convoca abiertamente a un show con bengalas (hay constancia de ello en grabaciones). Cientos prenden bengalas, una es arrojada al aire y entra en contacto con una media sombra que cubre el techo debido a que días atrás el lugar se había incendiado. Los inspectores no clausuraron el lugar. Los supervisores, no supervisaron. La media sombra comienza a arder y en cuestión de segundos, cae prendida sobre toda la gente. La gente comienza a arder, algunos pueden escapar, el humo tapa el lugar. Los bebes en los baños no saben lo que está ocurriendo. Las puertas no se abren. Las personas se desesperan. El saldo, puede ser calificado de distintas maneras: Horrendo, numeroso, triste. IMPERDONABLE.

Aquí aparece una nueva figura, el Dolo eventual. Significa que nadie tuvo la intención, pero que podía preverse que un suceso iba a ocurrir ante determinadas circunstancias.

Tiempo atrás, las cosas también eran complicadas. Una mañana como todas, hasta ese momento, pero única a partir de ahí, para todos, o para todos los que así prefieran verlo. A la vuelta de nuestros trabajos, nuestros hogares, en nuestra ciudad, en nuestro país, en nuestro mundo. Un edificio lleno de almas estalla. Una bomba ubicada en una camioneta, según se estima, impactó en el frente de dicho edificio. Una detonación. Decenas de muertos. Centenas de heridos. Un atentado. Hubo dolo. La intención explícita de hacer daño, de destruir. De acabar con todo. La justicia comienza una investigación de la misma manera en que lo hace habitualmente. De brazos cruzados, y con la venda de los ojos, a la altura del cuello, amenazándola. Años han pasado, y ni las víctimas aquel día presentes, sus familias, sus amigos, y nosotros, la sociedad, reciben una explicación. Ninguno ve los resultados de la justicia. Las pruebas lentamente se borraron, se perdieron. Se encubrieron. Se presume que los cargos más altos de aquel gobierno, estaban tan implicados, que hicieron todo lo necesario para que nada saliera a la luz. Una “negligencia” enorme. Una gran “incompetencia”. Una verdadera falta de respeto. Tal vez si ese hubiera sido el primer atentado, se comprendería que no se estaba avisado. Que los organismos responsables de la seguridad de la población, no se lo podrían haber imaginado. Estos organismos, no podrían ser culpados de nada.

Pero esto no es cierto. Pocos años antes, un episodio similar. Otro edificio derrumbado. Otras decenas de almas que ya no están entre nosotros. Es decir que por parte de estos organismos, hubo imprudencia, ineficacia. Es decir que en el segundo atentado, estos organismos sabían lo que hacer, y sabían lo que podía ocurrir. ¿Es pendenciero decir que no hicieron nada para detenerlo? Se puede hablar de culpa en estos organismos. Claramente, diría yo. Pero quisiera agregar una pequeña relación. Cuando hay factores que indican que algo puede ocurrir, se puede hablar no solo de culpa, sino también de un Dolo eventual. Así como se pudo hablar de un dolo eventual en el incidente de la multitud entre los fuegos. Entonces, existe una doble figura. La claramente dolosa, de quienes organizan un atentado, y la posiblemente o eventualmente dolosa, de quienes no hicieron nada para impedirlo.

Así como la culpa y el dolo se rozan, se rozan los accidentes y los atentados, y esto es lo que nos hace peligrar. Imaginemos si cualquier choque automovilístico no pudiera ser catalogado como culposo por ser en parte doloso, ni como doloso por ser en parte culposo. Imaginemos como cualquier día un asesino es tildado de “demente” y no llega al lugar a donde debe ir (que lamentablemente es un subsistema tan fallido como el sistema Judicial). Imaginemos como cualquier violador puede estar libre porque no era su intención, sino que no sabía lo que hacía. Imaginemos como cualquier ser humano, puede caer prisionero de este sistema en orden inverso. ¿Y si un peatón imprudente es quien es atropellado por un auto en perfectas condiciones con un conductor prudente? ¿No podría ser este conductor injustamente juzgado? ¿Es compatible ser injustamente juzgado?

Ya tantas cosas han pasado, algunas impunemente, otras no tanto. La lista se hace interminable, y por más que uno no quiera, la memoria falla. Y cuando la memoria falla (ya sea porque es escasa o porque las injusticias son demasiadas) estamos en problemas mayores. Pero se puede. Puede darse el día en que la justicia sea justa. Y ojala llegara alguna vez, la era aquella en donde fuera innecesaria como sistema, ya que cada individuo se rigiera por valores reales.

jueves, junio 14, 2007

BUSCANDO

Buscando, llegando, encuentro y no me salgo
Pues ya no tengo límites, lo hago imprescindible
Que sería de esta vez o aquella
Si toda mi vida hubiese sido una belleza
Siento mi peso correr, es estado de mi mente
No se echó todo a perder
Busco remediar una cicatriz, belleza espiritual
Legado espiritual me di
Una saga creando la llaga terrestre
Me quiero encontrar en el lado eficiente
Perdí un tiempo, gané un sentido
Estuve sentado, partido, resentido
Escuchando el aire aprendí a elegir
Mis relatos ordenados comenzaron a regir
La esencia está cerca de tu temor
Destruye el imperio del gran tumor
Algo se refleja y no es tu sombra…"

Al menos llegó ese día en donde todo dejó de dejar de sorprenderme. Hace mucho tiempo comencé una búsqueda que parece estar llegando a su fin. Pero mucho antes, tuve que dejar de buscar infinidad de cosas. Entre las razones para tomar tal decisión, parece ser que hay veces que las búsquedas se convierten en obsesión, y como siempre, la obsesión se ubica en un extremo. Cerré algunas puertas con mis conclusiones. El fantasma de un árbol crecido, pero con raíces inexistentes, existe. Y es que recuerdo que las respuestas a mis preguntas no llegaron jamás, simplemente, dejé de preguntar. Tal vez algo empujado, pero eternamente agradecido, seguí adelante, negando mi naturaleza inquisitiva, y peor aún, negando mi naturaleza de lucha. Depuse la espada, anteponiendo la pluma, y las batallas cesaron pues las descargas habían comenzado. Pero tiempo más tarde, recibí el mismo empujón, porque de haber sido necesario, habría levantado nuevamente la espada. Concluyo hoy, en esta posibilidad de elegir que batallas pelear. Pero al firmar una tregua, siempre escondo algo, y eso, tarde o temprano resurge. Hace mucho tiempo, deformemente las tropas contrarias se rearmaron y me reclamaron lucha. Pero hay tantas voces, y es tanto el ruido que al final por fin el fin. Jamás volví a levantar mi espada, pero nunca logré soltarla. La palabra llega lejos, y el ímpetu de mi voz comienza a ser más letal aún cuando tiene otras intenciones. Pero se escuchan los golpes. Siento que me atan, me conectan, oprimen algún botón y me contienen. Hay búsquedas que terminan. Búsquedas que comienzan. Búsquedas que resurgen.

Podré perder todo en alguna batalla, pero prefiero que así sea, de golpe, antes que la tortura del lento desmembramiento que la negación del propio ser genera, se apodere de lo que queda de este nuevo y humilde mortal.

¿Volverá a llegar tan lejos el sonido de las espadas chocando? ¿Volverán a escucharse esas paredes caer? ¿Volverá alguna vez el luchador? ¿Volverá alguna vez la fuerza que alguna vez supe tener? ¿Sabré estar a la altura de tal don?

lunes, abril 23, 2007

VOLVER 2

Se supone que al estudiar su definición, "volver" implica regresar a un lugar en donde ya se ha estado. A un estado donde ya se ha ido. A un lugar ya conocido, en ámbitos recordados (o al menos recordables).

Entonces puede ser, que a veces uno no encuentre la palabra justa (tal vez no exista) para indicar que ha vuelto, pero no al mismo lugar. Sino que ha vuelto a un lugar nuevo. Tampoco es "llegar", aunque se parezca un poco. Es más bien como haber estado perdido y reencontrarse nuevamente en cualquier parte, pero reencontrado al fin.

Imagino una ciudad debajo de las civilizaciones. Imagino una ciudad, donde uno puede perderse a gusto y por necesidad de desaparecer. Es un lugar aislado, en donde la niebla solo nos deja vernos a nosotros mismos, pero a la vez, nos esconde de nuestras propias ideas. Es un lugar de mucha indecisión. Una zona llena de miedos, de donde no se sabe como salir, ni si algún día se podrá salir. Incluso un palacio sin paredes, del cual tal vez, no se salga nunca de manera definitiva. Un lugar que hay que aprender a conocer desde la absoluta oscuridad, desde el silencio total. Un lugar sin aromas ni olores. Sin nada tangible. Un lugar sin sabor. Una cárcel de vacío con un doble sentido increíblemente cínico. Nada te retiene, pero nada te indica como salir de allí.

De alguna manera siento haber vuelto, pero solo por saber, que llevo conmigo a todas partes este lugar, y que cada día aprendo un poco más del mismo.

miércoles, diciembre 27, 2006

LAS VIAS

No estás, junto a mí ahora
Amor, ¿cuando volverás?
Perdón, pero yo sin ti,
estoy tan perdido,
siento que la vida se tiñe de gris

Saber que no están tus besos,
que hoy no te abrazaré
Soñar hasta enloquecer,
que estás a mi lado,
más cuando despierte,
no te encontraré

Ya sé que el sol sale igual
Que el mar no se detendrá
Que los amantes, siguen amando
Sólo que en mí todo da igual
Si tú no estás

Ellos se encontraban solamente para volver a separarse, y cada vez que lo hacían, burlaban casi egoístamente al destino. El verse aquellas veces era solo eso. Verse.
Pero burlando al destino se fueron burlando de ellos mismos, y al hacerlo, comenzaron a mirarse, a sentirse, a hacerse falta. Ellos trabajaron, dudaron, tuvieron miedo, cerraron los ojos y se lanzaron al vacío casi sin pensar en los vórtices de horror que podían estar abriendo. Y burlaron al horror con los ojos cerrados. Ellos soñaron, se volvieron a ver, comenzaron a construir un camino para luego recorrerlo. Uno ponía una piedra, el otro la sellaba. Ambos daban un paso. Piedra, Sello, Paso. Y los caminos pronto se convirtieron en las vías que los unían. Pero luego volvían a separarse. Se miraban de un lado al otro de los caminos más allá de donde el punto de fuga se come todo el paisaje.
Ahora ellos se separaban solo para volver a juntarse.

Querer apurar las horas
¿Qué hacer cada amanecer?
¿Y quién me protegerá?
Al sentirme niño,
cuando tenga miedo
¿Quién me cuidará?

Ya sé que el sol sale igual
Que el mar no se detendrá
Que los amantes, siguen amando
Sólo que en mí todo da igual
Si tú no estás

Amor, dime pronto ya,
¿Cuándo volverás?